Nos enorgullece compartir la entrevista realizada a nuestro CEO en Heraldo de Aragón, donde reflexiona sobre el papel transformador de la Inteligencia Artificial y el Data Analytics en las empresas españolas.
En la entrevista realizada por Nacho Muñoz, Fernando destaca temas como la democratización de estas tecnologías en las organizaciones, el impacto de la IA generativa en el mundo empresarial, así como en la necesidad de implicación de la alta dirección y el rol clave de las administraciones públicas para apoyar a las pymes en esta transformación. Aquí el detalle de la entrevista:
¿Cómo evalúas el nivel de madurez de las empresas españolas en la integración de la IA?
Hemos dado un salto cualitativo en los últimos años. Hace dos décadas era una disciplina que se utilizaba muy poco, solo las grandes compañías. Ahora cada vez más pymes se están dando cuenta de su impacto. De todas formas, la IA ya está en nuestros días para todos, más allá del mundo de la empresa. Los correos electrónicos se filtran por IA, Netflix la usa para ofrecer películas o series, la gente para hacer memes o para cometer fraudes…
¿En qué medida están mejorando su productividad?
Nosotros hemos vivido la tercera revolución industrial, que se inició en los años 80 y que trajo la informática y el mundo digital de internet. Eso ya implicó un cambio tremendo que hizo ahorrar muchísimo. Ahora la IA ya se ha
desarrollado de una forma tan enorme y que, efectivamente, incrementa la efectividad de forma muy importante para todo el mundo.
¿Cuál va a ser el siguiente salto?
La IA generativa. Todo el mundo me pregunta si ChatGPT va a sustituir a las personas. Mi respuesta es que no sé si lo va a sustituir o no, pero lo que es seguro es que la tienes que incorporar. Si pensamos en nuestra generación, si no hubiéramos asumido Excel, Word o el correo electrónico, nos hubiésemos quedado fuera del mercado. La IA hace las cosas muchísimo más rápido. Esto va a generar nuevos puestos de trabajo. Algunos van a desaparecer. El que hacía faxes desapareció. Y van a crearse nuevos porque la inteligencia generativa ofrece dos partes fundamentales. Una es el ‘prompt’, que es cómo preguntas, porque en función de cómo preguntas su respuesta va a ser distinta. Y la otra es saber evaluar el resultado. Son funciones que deberá tener un empleado.
¿Qué departamentos están aprovechando más el potencial del análisis de datos?
Históricamente, la IA se utilizaba en los de Marketing y ventas para gestionar clientes. Con el ‘boom’ de la digitalización, muchísimas áreas dentro de la compañía empezaron a tener bases de datos susceptibles de convertirse en conocimiento para la toma de decisiones. Ahí apareció a lo que se dedica mi empresa. Cualquier área puede aplicar el ‘data analytics’.
Con la democratización de estas herramientas, ¿han cambiado las necesidades de sus clientes?
Han cambiado mucho los puestos de trabajo. Antes los perfiles estaban muy enfocados a pensar las estrategias. Y había un departamento ahí lejos que era informática, que me daba cierta información, que no sabía ni cómo la generaba. Ahora, en los distintos departamentos, como Recursos Humanos, Finanzas o Logística, hay analistas. Gente que se pega con los datos, que conoce las herramientas para visualizarlos, que tiene ciertos conocimientos de programación… Es un perfil distinto que hace diez años no existía.
¿Está en riesgo la intuición ante el tsunami del análisis de datos?
Para nada. La toma de decisiones con bases a datos es un pilar, pero a eso hay que unir experiencia y en muchos casos la intuición. Antes también se tomaban las decisiones con datos, pero eran muy pequeños. Ahora hay millones, pero la información en sí no es nada. La tienes que convertir en conocimiento o corres el riesgo de emborracharte de información.
¿Cómo sortean la habitual resistencia al cambio?
Es clave que la dirección se involucre y apueste por los proyectos, que les dedique tiempo y dinero, sabiendo que muchas veces se falla. El 90% de los proyectos de IA que están lanzando las empresas mueren, porque es una disciplina en la que hay que probar muchas cosas.
¿Cuál es el 10% que sí que está funcionando?
Los agentes virtuales que tratan con el cliente. Son perfectamente capaces de, en base a sus algoritmos de IA, responderte o derivarte. Las empresas están ahorrando ahí muchos costes.
¿Qué cambios organizativos son necesarios para integrar esta nueva realidad?
Se crean nuevos departamentos de Transformación Digital, que son transversales y dan servicio a todas las unidades, porque ya tienen todas bases de datos que pueden explotar. E independientemente de que haya una unidad específica, los distintos departamentos tienen analistas.
¿Qué consejos le daría a una empresa que esté considerando dar el paso hacia la gestión de datos?
Como te decía, que la alta dirección se involucre, si no es imposible. Y dos, que empiecen a hacer las cosas poco a poco. Implantar pequeños proyectos, de dos o tres meses, que salen bien y permiten a la gente ganar confianza. Si los planteas a dos años, para entonces han podido cambiar las necesidades de la compañía.
¿Qué papel deben asumir las administraciones públicas en esta transformación?
Es importante apoyar o subvencionar a las pymes, que son el 90% del tejido empresarial en España,
para que puedan afrontar este tipo de proyectos. Ya se hace, pero necesitamos un poquito más.
